
A&M-ROMEO
Embarazo
Andrea y Miguel ya no eran “una pareja nueva” para mí: nos conocimos en una boda, de esas en las que conectas rápido porque todo fluye y nadie está fingiendo nada. Por eso me hizo especial ilusión que, meses después, volvieran a escribirme para otra cosa totalmente distinta: una sesión de embarazo. Estaban esperando a Romeo y querían algo muy suyo, sin poses raras, sin forzar sonrisas… y con esa mezcla de nervios y emoción que se nota en cuanto te miras.
La hicimos en la playa, aquí en Galicia, con esa luz suave que parece hecha a propósito y el aire de mar que lo vuelve todo más real. Fue una sesión divertida, bonita y muy fácil: pasear, reírse, parar cuando apetecía, abrazarse sin pensar en la cámara. A mí me gusta trabajar así, como trabajo las bodas: buscando lo que pasa de verdad, lo que se siente, lo que queda. Y en este caso quedaba claro: estaban a punto de cambiarlo todo, y lo estaban viviendo con una calma y una alegría que se contagiaban.
Si estás buscando una sesión de embarazo en Galicia (y más si te tira la playa), la clave no es “salir perfecto”: es que te reconozcas. Que cuando veas las fotos dentro de unos años, vuelvas a ese momento exacto en el que Romeo todavía era espera… pero ya lo ocupaba todo.
























